Cómo construir tu mensaje de marca

Cuando alguien te pregunta a qué te dedicas o qué haces, ¿todavía te sudan las manos? Créeme, incluso en algún momento, a mí también me pasaba. Seguramente, sabes y puedes hacer muchas cosas, o eso era lo que yo pensaba. Por eso, me aterraba limitarme.

Sin embargo, el eco me ayudó a entender algo. Sí, cierto día, no recuerdo bien dónde, me puse a gritar bien fuerte para escuchar el eco (cosas que suelen hacerse en momentos de aburrimiento con amigos que te siguen la corriente). Entonces, pasó algo curioso. Se nos ocurrió lanzar a cada uno un mensaje, pero lo haríamos todos a la vez. Ahí, me di cuenta de algo: el mensaje por más fuerte que lo emitiéramos, no se entendía.

Quiero decir con esto, que elevar tu voz porque sí, sin un propósito claro, sólo crea ruido, reverberación, pero así nadie te entiende, porque hay mucha más gente ahí fuera alzando su voz, a la vez.

En resumen: necesitas un mensaje claro para resonar en la mente de tu público.

¿Qué comunicar si…?

Lo sé, en un negocio pueden darse situaciones de lo más variadas. Por eso, siempre que trabajo con un cliente este punto, surgen un montón de dudas y preguntas al respecto. Así que quiero dejarte aquí mis recomendaciones, por si puede ayudarte a perfilar o saber por dónde orientar tu mensaje de marca.

 

… ya hay otros haciendo lo mismo que tú

Ésta suele ser de las primeras dudas en aparecer. ¿Qué te hace diferente si haces lo mismo que otros?

Tu mensaje de marca ha de dejar claro que no eres uno más, haciendo lo mismo. Por eso, en este caso, no hace falta que te compliques con un mensaje obtuso, de esos que enredan. Mejor opta por buscar un factor diferencial en ti y utilízalo. Por ejemplo, tu forma de hacer las cosas, tu know-how, tu experiencia, o tus conocimientos, etc. En mi caso, me decanté por tu voz de marca.

 

… tratas varios temas distintos en tu negocio

En ocasiones, no te especializas en una sola cosa, sino que puede que hayas elegido dos temas concretos. ¡Hay mucho multiapasionado por ahí, lo sé! La comunicación puede ser compleja, si no se encuentra el equilibrio entre ambos. Al final, si tu mensaje de marca no es claro, puede que la gente no sepa bien qué es lo que haces.

Mi recomendación en estos casos es encontrar tu fórmula perfecta, en la medida y las dosis que mejor encajan contigo. O lo que es lo mismo, tratar de encontrar un nexo común que te ayude a unificar ambos mundos. Mientras que tu mensaje se simplifica. ¡Esto además te hará único!

 

… ofreces varios productos o servicios

Quizá tu mayor obstáculo está en lo que ofreces, porque es variado. Entonces, ¿cómo gestionar un mensaje de marca claro y coherente en estos casos?

Lo sé, tú puedes hacer varias cosas y no quieres dejarte ninguna en el tintero. Sin embargo, esto puede crear confusión en tu futuro cliente. Piensa que al día, esta persona recibe miles, sino millones de mensajes. El tuyo ha de ir al grano e impactar. Pero, esto no ocurre si dispersas las flechas.

Para estas situaciones, céntrate en un producto o servicio estrella. O, si tus productos o servicios, son una consecución de niveles, o como un recorrido, enfoca tu mensaje en el producto o servicio de entrada.

De hecho, en Historias con Onda, uno de los episodios que grabé hace tiempo, Ana Camacho nos explica cómo se especializó en estrategias de visibilidad y captación de clientes en Instagram. Échale un ojo para ver un ejemplo práctico 😉

 

… te dedicas a dos áreas totalmente diferenciadas

Has decidido que tu negocio va a tener líneas distintas, posiblemente complementarias, pero, ¿qué ocurre con tu mensaje de marca?

Hay ocasiones en las que, por más que me empeñe, no es posible, o simplemente no es factible, crear un mensaje único. ¡Y no está mal! Es sólo cuestión de saber manejarlo.

Si éste es tu caso, prueba a separar los mensajes. Establece un calendario y separa ambas vertientes. En cada momento, lanza tu mensaje potente y alza la voz.

Cómo darle personalidad a tu mensaje de marca

Ahora llega el momento más mágico. Vamos a ver todos los ingredientes con los que cuentas y… ¡a echarlos al caldero!

La idea es que consigas diseñar un mensaje de marca que englobe la esencia de la mayoría de los conceptos que vas a ver a continuación para que tu mensaje sea auténtico y con gancho.

 

Lo más básico

Para ser claro, tu mensaje de marca deberá responder a las siguientes preguntas:

¿QUIÉN ERES TÚ?

Tienes que conocerte, saber tus límites, tus fortalezas y descubrir las oportunidades que se te presentan. Este viaje emprendedor, del que siempre te hablo, no sólo es hacía fuera. De hecho, ¡ha de comenzar desde dentro!

Cuando tengas claro qué partes de ti y tu personalidad quieres reflejar en tu negocio, entonces podrás plasmarlos hacia fuera.

¡Empieza la introspección cuanto antes!

¿QUÉ HACE TU MARCA?

O lo que es lo mismo a qué te dedicas. Puede que estés haciendo lo mismo que otras personas, pero tu manera de presentarlo ha de ser distinta, si quieres triunfar con tu idea.

Y para ello, te ayudarán mucho las siguientes preguntas…

¿A QUIÉN AYUDAS?

Esta parte es capital, para que sepas entre todas tus características, cuáles son mejores reflejar a través de tu marca, porque atraerán más a tu cliente. Puede sonar poco ético, pero no es así.

Tú eres como eres y no tienes que cambiar, ni adaptarte a todo el mundo, para gustarles más o menos. Aún así, seguro que tienes en tu mente un tipo de cliente con el que te encantaría trabajar, ¿verdad? Pues a ese es al que has de atrapar con tu personalidad y que sirva de filtro para el resto.

¡Intentar llegarle a todo el mundo, sólo hará que no destaques para nadie!

¿POR QUÉ HACES LO QUE HACES?

Aquí vamos con la misión de tu negocio. El porqué de tu emprendimiento ha de reflejarse en tu mensaje de marca. De esta forma destacarás, ya que no hay dos misiones iguales.

¡Ponle pasión y escribe qué te mueve a sacar adelante tu emprendimiento!

¿CÓMO LO HACES?

En este apartado, también, puedes encontrar diferencias en cuanto a tu competencia. ¡Resáltalas en tu mensaje de marca y sácales partido!

Si estás muy concienciado sobre el medio ambiente, perfecto, ¡cuéntalo! Si has creado un sistema propio para solucionar una determinada situación, ¡hazles ver que sólo existe un sistema como el tuyo!

 

Los valores de tu marca

Los valores definen la esencia de tu marca y rigen el rumbo de actuación del negocio. Son la tabla que sujetará a tu comunidad, que tendrá seguridad sobre cómo va a responder la marca. O dicho de otro modo, los faros que impedirán que te pierdas, o te devolverán al camino, si lo haces.

Por eso, en cada paso, en cada acción, en cada mail que escribas, o publicación de redes, ahí han de estar presentes los valores de tu marca. De forma implícita o explícita. Lo cual incluye, ¡tu mensaje de marca!

Escoger los valores que representarán tu marca no se ha de tomar a la ligera. Es un proceso que requiere de mucha conciencia por tu parte. Como te digo, no son palabras sin más, o conceptos vacíos. Y para ello, has de articularlos bien en tu marca.

Por cada uno de tus valores, hazte las siguientes preguntas: ¿en qué cambia o modifica tu negocio? ¿Cómo mejora tu marca teniendo presente ese valor? ¿Qué le aporta a los demás? ¿En qué momentos, acciones o tareas se transmite ese valor?

Si detectas que alguno de tus valores no tiene una presencia relevante en tu negocio, en su día a día, descártalo. Quizá hay por ahí otro que tiene mucho más peso y ni siquiera le habías prestado atención.

Listo. Una vez hayas trabajado “de verdad” los valores de tu marca, ¡es hora de contarlos!

Dicho esto, tengo que aclarar que sólo hay una forma correcta de hablar de tus valores de marca: siempre que estén avalados por tus acciones. Siempre que lo que digas, se corresponda con la realidad de tu negocio, ¡no te cortes y comunica!

Piensa que lo que nos mueve a los consumidores y nos ayuda a identificarnos con una marca es compartir ideales, aspiraciones, o valores similares. Y si no los cuentas tú, ¿quién va a hacerlo?

 

Las palabras que van a definir tu mensaje de marca

Las palabras que escojamos para armar nuestro discurso de marca son importantes a la hora de que nuestro mensaje cale en el público. Nos van a ayudar a destacar, a diferenciarnos y a reservarnos un espacio en la mente de nuestro cliente ideal.

Por eso, aquí tienes algunos tips para escoger las palabras con las que definir tu mensaje de marca con seguridad:

  • Analiza las palabras y expresiones que ya utilizas y, ¡sácales partido!

Presta atención cuando hablas sobre tu marca y anota qué palabras utilizas repetidamente. ¿Cómo es tu forma de hablar? ¿Detectas un estilo marcado?

Se dice que, a pesar de la riqueza de nuestra lengua, en nuestro día a día el vocabulario es muy reducido. De modo que, si te detienes a analizarlo, comprobarás que casi siempre recurres a las mismas palabras o expresiones.

Cuando tengas tu lista, escoge las que más te representen y, sobre todo, las que más tengan que ver con tu negocio.

  • Busca nuevas palabras o conceptos distintos.

Cuando hablamos y, sobre todo, cuando escribimos, la mayoría de ocasiones hemos de economizar, ya sea en tiempo o en espacio. Y es que el tiempo es oro, así que hay que aprovecharlo de forma inteligente.

Trata de buscar palabras o expresiones, en base a tu lista anterior, que expliquen mejor todas las dimensiones de tu marca: valores, personalidad, saber hacer, actividad, público…

Es decir, busca palabras que tengan un significado más allá de lo que representan. Hacer este ejercicio de concreción siempre ayuda a poner foco en lo que decimos y en cómo lo decimos.

  • Y, puestos a jugar, prueba a crear tus propias fórmulas.

Inventa tus propias palabras o conceptos, a partir de la realidad y la riqueza de tu marca.

Ya lo habrás visto cientos de veces, hay quién ha utilizado una palabra inventada para dirigirse a su comunidad. Bien, cualquiera de estas personas podría utilizar palabras más comunes, como comunidad, miembros, etc. Sin embargo, con ese nombre propio el público al que apela se siente parte integrante del grupo y se identifican con un tipo muy determinado de comunidad. Con unos valores comunes, unos ideales parecidos, o simplemente, personas con las que comparten objetivos comunes.

Y tú, ¿ya tienes más claro por dónde comenzar a construir o revisar tu mensaje de marca?

Si te surge cualquier duda o pregunta en el proceso, compártelas conmigo en los comentarios y seguimos con los tips.

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Conchi Sanjerónimo Domingo
hola@conchisanjeronimo.com

Storyteller y redactora web. Ayudo a pequeñas marcas a dar voz a sus ideas, a través de sus comunicaciones, para que juntos hagamos que el mundo avance. Me encanta hacer magia juntando letras y transmitir todas las historias, que aguardan ser contadas, tras una marca con personalidad.

2 Comentarios
  • Adela-Emilia Gómez Ayala
    Publicado a las 21:09h, 04 abril Responder

    Buen post Conchi.

    Yo sinceramente, en mi caso no veo complejo el mensaje: asesoramiento sanitario (lo que equivale a consultoría) y formación online.

    Intentando meter siempre, «como marchamo» de calidad, la búsqueda de información contrastada y actualizada. Quizá para otros sea más complejo, pero no es mi caso.

    Además, yo de momento, sólo tengo consultoría, porque no tengo ningún infoproducto aún.

    Personalmente, creo que si vas en una línea clara, comunicando el mismo mensaje asociado a tu dominio o a tu marca personal, no es confuso.

    Lo veo así, aunque todo el mundo me dice que tengo que cambiar el logo, que ni es un logo, ni es nada; lo cambiaré, pero manteniendo la idea: en la jungla de internet, ve por caminos seguros que te lleven a sitios fiables.

    Gracias por tu reflexión y enhorabuena por tu post.

    Un afectuoso saludo

    • Conchi
      Publicado a las 15:16h, 05 abril Responder

      Hola Adela Emilia,

      Sí, tu mensaje me parece bastante conciso y bien trabajado. Quizá sí haría mención en el mensaje que una de tus áreas de expertise son las enfermedades crónicas, porque creo que es diferenciador y te ayudará a ganarte un hueco en la mente de los demás. Pero tienes razón en lo de la constancia y la perseverancia a la hora de comunicar, siempre con tu mensaje bien trabajado y desde tu esencia, es como te vuelves consistente y mucho más coherente a ojos de tu audiencia.

      Ah, y lo del logo, ¡ya vendrá cuando sea su momento! Por eso no padezcas. 🙂

      Un saludo enorme, Adela Emilia.

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