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Cómo afrontar una temporada de contenidos sin morir en el intento

Agosto. Una tarde de mucho calor, en la que no corre ni la más ligera brisa. Tú, armado de boli y papel, has decidido que esa sea “la gran tarde”: vas a organizar tus contenidos de la temporada y a planificar tu comunicación de marca.

Dos horas más tarde, alguien te tienta con dar un paseo, salir a por un helado o pegarte un chapuzón. En realidad el plan importa poco, el caso es que cuando miras tu hoja, sigue casi igual que al principio…

¿Te ha pasado? A mí en más de una ocasión y es porque suelo marcarme expectativas muy altas, cuando de sobra sabemos que la creatividad y la inspiración nunca actúan como ciencias exactas. Aún así, esto me ha servido para reflexionar largo y tendido sobre cómo afrontar una nueva temporada de contenidos y comunicación de marca, sin morir en el intento.

Y hoy, en este artículo, quiero hablarte de las conclusiones a las que he llegado y algunos de los trucos que yo misma utilizo para mi marca.

Ideas que hay que desterrar y enviar a Mordor

Son de esas ideas que quieres bien lejos, porque además nunca vas a tener que ir en su busca. No te sirven, así que ¡fuera! Cuanto más lejos, mejor.

Por ejemplo, son esas ideas tipo: “siempre estoy hablando de lo mismo”, “el público se va a cansar de leerme”, “mis publicaciones no tienen ninguna gracia”, “tengo que inventar algo nuevo para no cansar a mi audiencia”, etc.

Supongo que hay mil y una variaciones, ¿te reconoces en algunas? ¿Te recuerdan a algunas de tu propia cosecha?

Estas ideas NO son la realidad. Hasta ahora, sólo te han hecho perder tiempo y mucho foco. Y en tu negocio tienes que maximizar los resultados, invirtiendo el mínimo de los esfuerzos posibles.

Para empezar, no todo el mundo nos sigue la pista desde siempre. A nuestra web, a nuestro blog (o podcast, redes, o lo que sea), llegan personas nuevas, casi a diario. Ellas aún no nos conocen, por lo que cuanto más les ayudes y más les facilites el camino, más agradecidas se sentirán. Sobre todo, porque si ya llevas un tiempo con tu proyecto, la cantidad de publicaciones y contenido relevante, ¡puede ser abrumador!

Por otro lado, aquellos que te siguen, o llegan a ti, te buscan por lo que haces. Es decir, tu temática, o el sector en el que te centras. Y ese es el que es. Quizá pueda cambiar a lo largo de tu vida, pero seguro que no lo hace de una temporada a otra.

Sin embargo, esto no tiene porque frenarte, ya que las temáticas y los sectores están vivos y van evolucionando. Casi siempre hay algo que puedes volver a contar, quizá desde otra perspectiva.

Es más, a las personas interesadas en esa temática, les gusta la seguridad del mensaje que les cuentas y te buscan a ti por eso. Para que les hablen de cualquier otro tema, hay otras muchas personas a las que seguir, más especializadas.

En resumen, sin todas estas ideas que nos bloquean, refrescar nuestra comunicación de marca y planificar una temporada de contenidos puede resultar mucho más sencillo, ¡incluso divertido!

Consejos para que no pierdas la cabeza con tus contenidos

Vamos a ir de lo más sencillo a lo que quizá te requiera algo más de organización, sobre todo en cuanto a recursos. Es posible que necesites invertir más tiempo, aprender algo nuevo, o contar con alguien en tu equipo que pueda encargarse…

De todos modos, no tienes porqué incorporarlos todos, ni tampoco hacerlo a la vez. Mejor, lee hasta el final, con calma y ya después decidirás.

Ten claro qué vas a contar

Hay muchas maneras de establecer la temática central de tu comunicación y en mi opinión, ninguna mejor que otra, siempre que se adapte a ti.

Por eso, repasa el mensaje principal de tu marca (o créalo, si aún no lo has hecho) y a partir de ahí, encuentra formas originales y auténticas de articular ese mensaje en contenidos atractivos y relevantes para tu audiencia.

Revisa los contenidos que ya tienes actualmente

De ellos, puedes sacar nuevas ideas, añadir nueva información, adoptar otros enfoques…

De hecho, casi nadie comienza su planificación por aquí, pero para saber dónde quieres ir, es importante saber dónde estás ahora. Además, mucho de tu contenido seguirá vigente y actual, de modo que revisarlo, actualizarlo y darle una nueva vuelta, ayudará a algunos de tus lectores a recordar temas importantes y a los nuevos, a conocer algunos de tus mejores contenidos, que quizá hasta ahora no conocían.

(Ah, y recuerda que tu audiencia no vive únicamente para tus contenidos. Si los recuerdas de vez en cuando, estarás haciéndoles un favor a ellos y a ti también.)

Vuelta a los básicos…

Me refiero a escuchar, a empatizar, a pensar como el otro, a entender qué busca y qué puedes ofrecerle. Es decir, si queremos ser estratégicos, debemos contar siempre con nuestros lectores/clientes.

Ellos y sus preferencias son los que han de estar en el centro de la planificación. Si nuestro objetivo último es entretenerles, informarles, enseñarles y/o ayudarles con nuestros conocimientos, ¡¿por qué no preguntarles?!

Establece vías por las que puedas entrar en contacto directo con tu audiencia, hacerle preguntas, dejar que ellos te las hagan a ti e interesarte por lo que quieren o necesitan en cada momento. Si trasladas todo ese feedback a tu comunicación y tus contenidos, ¡van a alucinar contigo!

Más tips para que no te quedes en blanco y ahorres tiempo

Experimenta y prueba con nuevos formatos

Quizá hasta ahora no te habías atrevido con el vídeo, o nunca has probado a grabar un podcast, ¿verdad? Mi recomendación es que te salgas de lo habitual, pruebes y veas qué te funciona mejor.

Puedes probar también nuevas secciones, o incluso incluir diferentes temas (siempre que se relacionen con tu temática principal). Sí, justo de esos que alguna vez han rondado tu mente, pero que todavía no te has lanzado a probar. Éste puede ser un buen momento, para incluir en tu planificación esas pruebas.

Piensa que, además de salir de lo habitual, también estarás aprendiendo y divirtiéndote. Y siempre es un plus a la hora de crear contenido, o trabajar sobre tu comunicación, ¿no te parece?

Eso sí, haz pruebas una a la vez. Céntrate en una de las ideas o pruebas que te apetezca hacer y lánzate con ella. Si pruebas demasiadas cosas a la vez, no tendrás forma de saber qué es lo que ha funcionado y lo que no.

Además, cambiará por completo la percepción de tu audiencia respecto a tu comunicación y tus contenidos y, si la jugada no está muy bien definida, puede no salir bien.

Un par de extras

¿Tienes una lista con ideas o temas a tratar que vas anotando según te vienen? Repasa esta lista y actualízala. Seguro que durante el año, has aprendido nuevas áreas o profundizado en otras. Quizá has leído muchos materiales y tienes algunas conclusiones interesantes y novedosas…

Todo esto puede ayudarte a revitalizar esta lista y darle un nuevo rumbo a tu temporada de contenidos.

Además, puede resultarte de ayuda si, a la vez que repasas tus contenidos, te fijas en cuáles de los que ya has publicado te funcionan mejor y por qué crees que pasa. Esto te dará ideas que puedes incluir también, a la hora de actualizar esa lista de ideas pendientes.

Establece rutinas de escritura que te faciliten pasar a la acción

Muchas de las personas a las que ayudo con sus textos, o sus contenidos, quieren saber mis trucos de escritura. Cómo hago para que resulte tan sencillo crear un texto con personalidad y una voz única.

Estas son algunas de mis rutinas:

  • Antes de escribir, lo primero que yo hago es impregnarme de la marca. En mi caso, charlo mucho con las marcas con las que trabajo y trato de involucrarme al máximo. En tu caso, puedes echar mano de tu manual de marca, si es que tienes uno. O, al menos, tómate cinco minutos para conectar con tus valores de marca, tu energía y el tono que quieres darle a tus textos.

    Un truco
    : Si tienes vídeos, ¡aprovéchalos! Yo, por ejemplo, busco escuchar la voz de la otra persona. Ver y sentir cómo suena, para poderme poner en sus zapatos.

 

  • Durante el proceso de escritura, para mantener la coherencia en todo el texto, suelo revisar siempre mi listado de palabras. Sí, creo un listado de palabras que, para mí, definen esa marca. Y mientras escribo, lo repaso, para comprobar si estoy transmitiendo justo lo que quiero. Lo mío son las palabras, pero sé de gente que prueba, por ejemplo, con música.

    Un truco
    : En esta fase no te distraigas mucho. Es mejor fluir y que salga lo que tenga que salir de ti, en forma de texto. ¡No es el momento de cuestionarte!

 

  • Cuando acabo de escribir, me pongo las gafas de lectora y me dejo sorprender, por el texto. Hago una primera lectura completa y en la segunda, voy tomando notas, o haciendo pequeñas modificaciones. Después, sólo es cuestión de introducir todos los cambios, ¡y listo!

    Un truco
    : Para poder afrontar la revisión de este modo, lo mejor es que dejes reposar un día o un par de días el texto. Si quieres y vas apurado de tiempo, dale al menos unas horas.

Como habrás visto, no son acciones “revolucionarias”. Pero, centrándonos en lo importante, en lo que funciona de verdad, es más sencillo innovar en nuestra comunicación de marca, sin perder la cabeza.

A partir de ahora, sé más estratégico en tu comunicación y volverás a disfrutar creando. ¡Prometido!

Te espero en los comentarios para que me cuentes qué te han parecido estos consejos y cuál de ellos ya practicabas o piensas probar.

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Conchi Sanjerónimo Domingo
hola@conchisanjeronimo.com

Storyteller y redactora web. Ayudo a pequeñas marcas a dar voz a sus ideas, a través de sus comunicaciones, para que juntos hagamos que el mundo avance. Me encanta hacer magia juntando letras y transmitir todas las historias, que aguardan ser contadas, tras una marca con personalidad.

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